El 8 de octubre de 2024, el famoso gestor mundial de macrofondos de cobertura, Hugh Hendry, publicó un mensaje que invita a la reflexión en la plataforma de redes sociales X, en el que analiza el lugar de Bitcoin en el panorama financiero más amplio y advierte sobre peligros potenciales en los mercados financieros tradicionales. El comentario de Hendry comparó la capitalización de mercado de Bitcoin con la de las principales acciones tecnológicas, destacando la potencial inestabilidad en los mercados financieros vinculados a esos activos. Hendry comenzó llamando a Bitcoin «el fantasma de todos, buenos o malos», sugiriendo que si bien Bitcoin es a menudo un tema de debate, su impacto general en la conversación financiera actual es relativamente pequeño debido a su tamaño. Explicó que la capitalización de mercado total de Bitcoin, que ronda el billón de dólares, queda eclipsada por la valoración de 42 billones de dólares de índices tecnológicos como el Nasdaq 100 (representado por QQQ). Dijo que esta gran discrepancia en el tamaño significa que Bitcoin no tiene una influencia significativa en la dinámica actual del mercado financiero, pero sí posee una atracción única para un crecimiento potencial al alza debido a su tamaño relativo más pequeño. En la analogía de Hendry, comparó el papel de Bitcoin en los mercados financieros con la Cuna de Newton, donde la masa es un factor crucial para determinar cómo se mueven las fuerzas a través del sistema. En este caso, las acciones tecnológicas tradicionales de gran capitalización (como las del llamado “Mag-7”, valoradas en unos 13 billones de dólares) son los actores clave en el panorama financiero actual. Estas acciones tienen una tremenda influencia debido a su tamaño, lo que las convierte en el punto focal de la preocupación de Hendry. Advirtió que si estas acciones tecnológicas flaquean, las implicaciones podrían ser desastrosas para el mercado en general, lo que llevaría a ajustes de márgenes y una cascada de perturbaciones financieras. Una parte importante de la cautela de Hendry surgió de su discusión sobre el “moneyness”, o qué tan cerca está el valor de un activo de la seguridad percibida de una letra del Tesoro estadounidense (T-bill). En su opinión, las acciones tecnológicas, a pesar de sus valoraciones actuales, son mucho más volátiles que las letras del Tesoro y podrían perder un valor significativo en un período de tiempo relativamente corto. Señaló que las letras del Tesoro son muy estables y no están sujetas a devaluaciones drásticas, a diferencia de las acciones, que en el pasado perdieron hasta el 83% de su valor en un período de 18 meses. La preocupación de Hendry se centró en el uso de estas acciones tecnológicas sobrevaluadas como garantía para préstamos. Advirtió que los bancos podrían necesitar reevaluar el verdadero valor de esta garantía en caso de una recesión. Él cree que si estas acciones pierden valor, el mercado crediticio podría desmoronarse, provocando enormes llamadas de margen y problemas de liquidez en todo el sistema financiero. En respuesta a este riesgo, Hendry sugirió que los bancos deberían reducir su exposición a estos activos como medida de protección, aunque esto sería un desafío debido a la dependencia del mercado de la liquidez. Finalmente, Hendry insinuó que él y el analista financiero David Levenson están siguiendo de cerca el crecimiento y la desaceleración de estos importantes activos. Concluyó con un pensamiento aleccionador: si estas “bestias” financieras no pueden crecer, eventualmente colapsarán.
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