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Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) han intensificado su juego en la regulación de los activos digitales, siguiendo los estándares globales establecidos por países como Singapur, Estados Unidos y el Reino Unido. La Autoridad Reguladora de Servicios Financieros (FSRA) ha oficialmente actualizado sus normas para incluir las monedas digitales en la lucha contra el blanqueo de dinero.

Revisión regulatoria de la FSRA

Lo más destacado de estas nuevas actualizaciones es la implementación de la Regla de Viaje del GAFI para activos digitales. Esta norma requiere un seguimiento más estricto y transparencia en las transacciones que involucran criptomonedas. Las empresas que se ocupan de monedas digitales ahora tienen que seguir pautas más estrictas, especialmente en lo que respecta a las prácticas contra el lavado de dinero. Inicialmente, el país estableció estas reglas de viaje del GAFI en 2016 para detener actividades ilegales. Mientras que en 2021 se cambió a empresas que se ocupan de activos virtuales. Y en 2023, los criptoactivos estarán en el radar de estas reglas del GAFI.

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Identificar la necesidad del momento

Según Ali Jamal, director ejecutivo de Cryptos Consultancy, estas revisiones regulatorias buscan claridad y al mismo tiempo garantizan el cumplimiento estricto de las regulaciones que combaten los delitos financieros como el lavado de dinero, el financiamiento del terrorismo y el financiamiento de la proliferación. Las actualizaciones también reconocen oficialmente los activos digitales como formas legítimas de pago, reconociendo su papel en las transacciones financieras. La postura progresista de los EAU en la regulación de las criptomonedas ha recibido elogios, en particular de un informe de PricewaterhouseCoopers (PwC). El informe destaca los avances de los EAU en la adopción de regulaciones criptográficas, incluidas las regulaciones ALD, la Regla de Viaje y los esfuerzos continuos para desarrollar leyes sobre monedas estables. Este enfoque proactivo ha convertido a los Emiratos Árabes Unidos en un destino atractivo para empresas en el espacio de las criptomonedas, como Ripple, que buscan expandir sus operaciones dentro de la región.