El regulador de valores de Australia, ASIC, ha presentado una pleito contra la Bolsa de Valores de Australia (ASX). La ASIC la ha acusado de hacer afirmaciones engañosas sobre un proyecto de cadena de bloques. La demanda alega que la ASX engañó al público con respecto al progreso de su actualización de software. A través de esta actualización, la ASX pretendía reemplazar los antiguos sistemas de compensación y liquidación de la bolsa con una nueva plataforma basada en cadena de bloques.
La ASIC alega que la ASX, que procesa transacciones por un valor aproximado de 5.000 millones de dólares australianos (3.000 millones de dólares) al día, violó la ley cuando dio una actualización en febrero de 2022 indicando que el proyecto estaba previsto para su lanzamiento en 2023. El proyecto, que se dio a conocer por primera vez en 2017, fue considerado uno de los mayores intentos de aplicar la ley. Cadena de bloques La tecnología en el comercio global.
Sin embargo, la actualización resultó menos exitosa y finalmente se suspendió en noviembre de 2022. ASIC declaró que su desarrollador de software había informado a ASX durante varios meses de que el proyecto estaba retrasado. A fines de 2021, ASX había clasificado el estado del proyecto como «rojo», lo que demostraba posibles amenazas para la entrega del proyecto a tiempo.
La demanda explica que, debido a las declaraciones de la ASX, que se elaboraron sin referencia a la acreditación, los inversores perdieron la confianza en la fiabilidad de la información proporcionada por los participantes en los mercados financieros australianos. La ASIC acusó a la ASX de no cumplir con los altos estándares que establece en materia de gobernanza corporativa para la ASX y las empresas que cotizan en ella.
ASX enfrenta posibles sanciones mientras su director ejecutivo revisa las reclamaciones de la demanda
Director ejecutivo de ASX Helen Lofthouse, que se incorporó a la empresa en agosto de 2022, acogió con satisfacción las acusaciones, pero rápidamente aclaró que la firma está en proceso de evaluar las reclamaciones de los inversores. La ASX ya ha amortizado 250 millones de dólares australianos (166 millones de dólares) en costes relacionados con el proyecto fallido. Además de esta medida, ha eliminado al exdirector ejecutivo Dominic Stevens de un pago de bonificación a largo plazo por valor de unos 3 millones de dólares australianos.
De acuerdo con el escenario anterior, se puede concluir que el resultado de la demanda podría dar lugar a sanciones significativas para ASX y a un mayor escrutinio de su manejo de la Cadena de bloques proyecto.


















