Es posible que los nuevos controles de datos requieran que los contratos inteligentes incluyan interruptores de apagado, lo que genera un debate entre los expertos y la comunidad de Web3. Según un informe de CoinDesk, en un desarrollo reciente, el Parlamento Europeo ha dado luz verde a las nuevas regulaciones de datos que podrían requerir la incorporación de interruptores de interrupción en los contratos inteligentes para detener o restablecer la actividad. El proyecto de ley de la UE de 2022, conocido como Ley de datos, tiene como objetivo otorgar a las personas una mayor autoridad sobre los datos producidos por dispositivos inteligentes. Sin embargo, la legislación ha recibido críticas de la comunidad Web3. El pasado martes (14 de marzo), el Parlamento Europeo votó la Ley de Datos, con 500 miembros a favor, 23 en contra y 110 abstenciones. Durante la discusión, Pilar del Castillo Vera, la principal legisladora del proyecto de ley, enfatizó que las regulaciones actualizadas beneficiarán tanto a los consumidores como a las empresas al otorgarles control sobre el uso de los datos generados por los dispositivos conectados. Sin embargo, las disposiciones propuestas en el proyecto de ley han alarmado a muchos dentro del ecosistema Web3. El proyecto de ley reformado por del Castillo Vera estipula que los contratos inteligentes deben estar equipados con controles de acceso y salvaguardas para secretos comerciales. Además, necesitarían poseer características que permitan la terminación o el restablecimiento. A los expertos les preocupa que tales medidas puedan comprometer la función central de los contratos inteligentes. La legislación propuesta también ha enfrentado oposición. Thibault Schrepel, especialista en leyes de blockchain y profesor asociado en la Universidad VU de Ámsterdam, expresó sus reservas en un tuit antes de la votación. Schrepel argumentó que el borrador actual del Artículo 30 llega a los extremos al abordar los desafíos que plantea la inmutabilidad, lo que pone en riesgo los contratos inteligentes de manera impredecible. Schrepel también señaló que el lenguaje legal en el proyecto de ley es ambiguo con respecto a quién sería responsable de activar un interruptor de apagado en un contrato inteligente. Él cree que esto crea un conflicto con el concepto fundamental de que los programas automatizados deben ser inalterables por cualquiera de las partes.
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