El 30 de agosto, durante una entrevista en el programa “Closing Bell Overtime” de la CNBC, Dan Roberts, cofundador y codirector ejecutivo de IREN (anteriormente Iris Energy), habló sobre el enfoque innovador de la empresa para integrar la IA con la minería de Bitcoin. Roberts destacó cómo IREN está aprovechando la importante capacidad de su centro de datos, alimentado completamente por energía renovable, no solo para minar Bitcoin sino también para entrenar modelos de IA utilizando chips Nvidia. Roberts comenzó reconociendo que, si bien la minería de Bitcoin sigue siendo el enfoque principal de IREN, la empresa se fundó con una visión más amplia: abordar las crecientes demandas del mundo digital. Esta visión incluye no solo la minería de criptomonedas, sino también el soporte de otras aplicaciones informáticas de alta potencia como la IA. Reveló que IREN actualmente está ejecutando operaciones de minería de Bitcoin junto con chips Nvidia en sus centros de datos, que están entrenando activamente modelos de IA. Este doble uso de su infraestructura ejemplifica la estrategia de la empresa para diversificar y monetizar sus importantes recursos. Uno de los puntos clave que Roberts discutió fue la colaboración de IREN con Morgan Stanley para explorar oportunidades en el mercado de centros de datos de IA. Aunque no pudo revelar detalles específicos, Roberts mencionó que IREN está en conversaciones con socios potenciales para expandirse aún más en el espacio de la IA. Hizo hincapié en la escala de las operaciones de IREN, señalando que han asegurado 2.300 megavatios de energía y tierra, que es más de tres veces la capacidad combinada de todos los centros de datos en Silicon Valley y San José. Cree que esta gran capacidad posiciona a IREN como un actor importante en las industrias de minería de Bitcoin e IA. Roberts también destacó el compromiso de IREN con la sostenibilidad, explicando que la empresa utiliza exclusivamente energía 100% renovable. Más allá de utilizar energía limpia, IREN opera en mercados energéticos donde su demanda ayuda a resolver problemas del mercado público. Por ejemplo, en Texas, donde se obtiene la mayor parte de su energía, IREN puede responder en tiempo real a los altos precios de la energía reduciendo sus operaciones informáticas. Esto le permite a IREN actuar como una «batería del lado de la demanda», devolviendo energía a la red durante la demanda máxima, lo que beneficia a los consumidores. Cuando se le preguntó sobre el estado actual del ecosistema de minería de Bitcoin y las perspectivas para Bitcoin, Roberts se mantuvo optimista. Reconoció la volatilidad de Bitcoin, pero argumentó que dicha volatilidad es necesaria para un activo que ha crecido de la nada a más de un billón de dólares en valor en 15 años. Roberts comparó a Bitcoin con el “oro 2.0”, enfatizando su escasez, durabilidad y transferibilidad, que cree que lo convierten en una reserva de valor superior. Sugirió que si Bitcoin alcanzara una capitalización de mercado comparable al oro, su valor podría alcanzar el millón de dólares por Bitcoin. Imagen destacada vía Pixabay
















