El Banco de Pagos Internacionales (BPI) es una institución financiera internacional que actúa como banco central para los bancos centrales y ayuda a promover la estabilidad financiera y monetaria mundial. Fundado en 1930, facilita la cooperación entre los bancos centrales, proporciona una plataforma para el debate sobre cuestiones económicas clave y lleva a cabo investigaciones que influyen en las políticas financieras mundiales. El BPI también desempeña un papel crucial en el establecimiento de regulaciones bancarias globales, como los Acuerdos de Basilea, y ofrece servicios financieros a los bancos centrales, ayudando a gestionar el riesgo y garantizar la estabilidad financiera a escala mundial. El 16 de septiembre de 2024, el Banco de Pagos Internacionales (BPI) anunció que más de 40 empresas financieras del sector privado se unirían al Proyecto Agorá, una iniciativa basada en blockchain diseñada para mejorar los pagos transfronterizos al por mayor. Las empresas seleccionadas, que incluyen líderes de la industria como JPMorgan Chase & Co., Deutsche Bank AG, Visa y Mastercard, fueron convocadas por el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) y colaborarán con siete bancos centrales, incluido el Banco de la Reserva Federal de Nueva York, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón, entre otros. El Proyecto Agorá, lanzado por el BIS en mayo de 2024, se centra en explorar cómo la tokenización (el proceso de convertir activos financieros tradicionales en tokens digitales que se pueden negociar en una cadena de bloques) puede mejorar la velocidad, la transparencia y la seguridad de los pagos internacionales. El objetivo general del proyecto es establecer un libro de contabilidad unificado que integre los depósitos bancarios comerciales tokenizados con las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC), ofreciendo una alternativa más eficiente a los sistemas tradicionales de banca corresponsal. Según el BIS, los activos tokenizados, como los depósitos bancarios comerciales y las CBDC, son el núcleo del proyecto. Los depósitos bancarios comerciales tokenizados representan una forma digital de cuentas bancarias tradicionales respaldadas por reservas y negociadas mediante tecnología blockchain. Por su parte, las CBDC son monedas digitales emitidas por los bancos centrales que permiten realizar transacciones transfronterizas seguras y casi sin riesgo. Según el BIS, estos dos tipos de activos tokenizados podrían agilizar las transacciones financieras transfronterizas y reducir los riesgos operativos. Las empresas privadas que se suman al proyecto aportan una amplia experiencia en pagos transfronterizos, tecnología blockchain e innovación financiera. Según el BIS, la incorporación de estas empresas marca una fase crucial en el desarrollo del Proyecto Agorá, ya que ayudan a los bancos centrales a diseñar una plataforma programable que permite la integración perfecta de activos tokenizados. Se espera que esta plataforma utilice contratos inteligentes para automatizar el procesamiento y la liquidación de pagos, reduciendo la necesidad de intermediarios y recortando los costos de transacción. Como explicó el BIS en su guía de preguntas frecuentes para el Proyecto Agorá, el objetivo es crear una plataforma unificada que mantenga la estructura actual de dos niveles del sistema financiero global (donde los bancos centrales emiten moneda y los bancos comerciales actúan como intermediarios) al tiempo que integra los beneficios de la tecnología blockchain. Este nuevo sistema podría mejorar drásticamente la velocidad y la eficiencia de los pagos transfronterizos, abordando problemas de larga data como las altas tarifas y los largos tiempos de procesamiento, señala el BIS. El proyecto se encuentra actualmente en su fase de diseño y el BIS espera tener un informe final para fines de 2025. Según la guía de preguntas frecuentes, este informe describirá el prototipo técnico, junto con los posibles desafíos legales y regulatorios en cada una de las jurisdicciones participantes. Los hallazgos del Proyecto Agorá podrían sentar las bases para un futuro sistema de pago global basado en blockchain que reduzca la fricción operativa y permita transacciones financieras programables a través de las fronteras. Imagen destacada vía Pixabay
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